LOS SERES NO CAÍDOS EN EL CONFLICTO CÓSMICO[i]
CoPastor de la Iglesia
Adventista del Séptimo Día "Miraflores"
Asociación Peruana
Central, Lima, Perú
Siempre se
tendrá en mente al patriarca Abraham, “el padre de la fe”; sin embargo, más por
obedecer a Dios que le mandó sacrificar a su único hijo, que por cualquier
otra cosa. Aquel día en el monte Moria, que registra el capítulo 22 de Génesis,
es la más grandiosa prueba de fe que se haya visto jamás. Imagina que el Dios
de amor te mande asesinar a tu único
hijo y tú, fiel y obediente, decides obedecerle. ¿No parece algo inaudito y
paradójico? Por un lado, se podría decir que Dios obró mal al dar esa orden;
por otro lado, que Abraham fue demasiado inocente. Sin embargo, más que probar
la fe de Abraham, de pensar cuán razonable fue el pedido de Dios; en realidad, el
Señor tenía otro propósito para esta magna prueba. Elena de White lo resume con
estas palabras:
